SICAV: qué son y cómo funciona

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Las Sicav son comúnmente asociadas a las grandes fortunas, pero en realidad cualquier persona puede invertir en ellas e incluso crearlas, siempre y cuando tenga suficiente capital.

En este artículo, explicaremos qué es una Sicav y cómo funciona esta forma de inversión colectiva.

Según la Ley 35/2003, que regula las Instituciones de Inversión Colectiva, estas instituciones pueden adoptar dos formas: sociedades de inversión o fondos de inversión.

Ahora, vamos a analizar detenidamente cada uno de estos conceptos.

¿Qué es una Sicav?

Una Sicav, también conocida como Sociedad de Inversión de Capital Variable, es una forma de inversión colectiva que permite a los inversores unir sus capitales para invertir en diferentes activos financieros, como acciones, bonos, fondos de inversión, etc.

Básicamente, una Sicav es una entidad que gestiona un patrimonio formado por las aportaciones de múltiples inversores, quienes adquieren participaciones o acciones en la Sicav en función del capital invertido.

Características de las Sicav

Las Sicav, o Sociedades de Inversión de Capital Variable, presentan las siguientes características:

  • Estructura colectiva: Las Sicav son vehículos de inversión colectiva en los que múltiples inversores aportan capital para formar un patrimonio común. Cada inversor adquiere acciones o participaciones en la Sicav en función de su inversión.
  • Diversificación: Las Sicav tienen la capacidad de diversificar sus inversiones en una amplia gama de activos financieros, como acciones, bonos, fondos de inversión, etc. Esto permite mitigar riesgos y aprovechar oportunidades de mercado.
  • Gestión profesional: Las Sicav son gestionadas por profesionales de la inversión, como gestores o equipos de gestión, quienes toman decisiones de inversión en nombre de la sociedad. Estos expertos se encargan de analizar el mercado, seleccionar activos y ajustar la cartera de inversiones para maximizar los rendimientos.
  • Fiscalidad favorable: Una de las características más conocidas de las Sicav es su régimen fiscal preferente. En algunos países, las Sicav disfrutan de una tributación reducida sobre los beneficios generados, lo que ha generado críticas y controversias en relación con su utilización por parte de grandes fortunas para minimizar el pago de impuestos.
  • Acceso a inversores con alto patrimonio: Las Sicav suelen estar dirigidas a inversores con un mayor nivel de patrimonio. En muchos casos, se establece un capital mínimo requerido para invertir en ellas, lo cual limita su accesibilidad a personas con recursos financieros significativos.
  • Supervisión y regulación: Las Sicav están sujetas a la supervisión y regulación de las autoridades financieras correspondientes en cada país. Esto busca garantizar la transparencia, protección de los inversores y el cumplimiento de las normas establecidas.

¿Cómo funciona una Sicav?

El funcionamiento de una Sicav se asemeja al de una empresa cuya actividad principal es la inversión. Su objetivo es gestionar un patrimonio adquiriendo y vendiendo activos financieros con el fin de obtener la máxima rentabilidad. Esto implica la adquisición de participaciones en empresas, fondos de inversión, así como la acumulación de patrimonio inmobiliario, etc.

Cualquier persona puede invertir en una Sicav, siempre que esté abierta al público en general. Al hacerlo, se convierte en accionista de la Sicav. En algunos casos, existen Sicavs que cotizan en el Mercado Alternativo Bursátil (MAB), lo que permite una alta liquidez y facilita la compra y venta de acciones de la Sicav de manera rápida y controlada.

En cuanto a la fiscalidad, los inversores no tienen que pagar impuestos mientras su dinero permanezca invertido en la Sicav, al igual que ocurre con las inversiones en acciones o fondos de inversión. Los impuestos se pagan al retirar el dinero, momento en el cual se debe abonar el correspondiente impuesto sobre las ganancias obtenidas, similar a la tributación de las inversiones en bolsa. Los tipos impositivos oscilan entre el 21% y el 27%, dependiendo de las ganancias, al igual que en la fiscalidad de los fondos de inversión.

Sin embargo, existen dos excepciones a esta norma. La primera es que se puede transferir el dinero a otra Sicav sin pagar impuestos si la Sicav original cuenta con más de 500 accionistas. En este caso, se aplica la misma exención por reinversión o traspaso que se aplica a los fondos de inversión.

La segunda excepción se refiere a las reducciones de capital. En este caso, las Sicavs pueden retirar dinero sin pagar impuestos siempre que la cantidad retirada no supere la inversión inicial. Hacienda considera que en estos casos lo que se retira es el capital y no las ganancias acumuladas. No obstante, este movimiento solo se puede realizar una vez.

¿Cuáles son las diferencias con un fondo de inversión?


La principal diferencia entre una Sicav y un fondo de inversión radica en su estructura legal.

  • Personalidad jurídica: Una Sicav es una sociedad anónima, lo que significa que tiene una personalidad jurídica propia y está sujeta a las regulaciones y obligaciones asociadas a esta forma legal. En cambio, un fondo de inversión no tiene personalidad jurídica propia, ya que se constituye como un patrimonio separado sin forma legal específica.
  • Gestión interna vs. externa: Una Sicav se autogestiona a través de su propio Consejo de Administración, mientras que un fondo de inversión requiere una sociedad gestora de carteras externa para llevar a cabo la representación y gestión del fondo.
  • Flexibilidad en la toma de decisiones: Debido a su estructura interna, una Sicav puede tomar decisiones de inversión con mayor agilidad, ya que su Consejo de Administración tiene influencia directa en la gestión. En contraste, en un fondo de inversión, las decisiones de inversión están sujetas a la política y estrategia definidas por la sociedad gestora, lo que puede brindar una mayor objetividad y control.
  • Capital mínimo requerido: Para constituir una Sicav, se necesita suscribir y desembolsar un capital mínimo de 2,4 millones de euros, mientras que un fondo de inversión requiere un capital mínimo de 3 millones de euros. Sin embargo, este requisito de capital mínimo no suele afectar directamente a los inversores.
  • Límite máximo de capital: Las Sicav tienen un límite máximo de capital establecido en sus estatutos y no pueden hacer crecer su patrimonio más allá de ese límite, que generalmente no puede superar 10 veces el capital inicial. Por otro lado, los fondos de inversión no tienen este límite máximo de capital.

Conclusión

En definitiva, una Sicav es similar a un fondo de inversión en muchos aspectos, pero se diferencia por tener una personalidad jurídica propia. Esto le otorga ventajas como agilidad y flexibilidad en la toma de decisiones, pero también presenta ciertos inconvenientes.

Sin embargo, desde nuestra perspectiva, la ausencia de restricciones en los traspasos que ofrecen los fondos de inversión puede ser una ventaja adicional sobre las Sicavs.

Ahora que tienes conocimiento sobre qué es una Sicav, es tu decisión determinar si se ajusta a tu perfil como inversor.

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