Fondos de distribución

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Cada vez más españoles eligen los fondos de inversión para invertir sus ahorros. La oferta de estos productos de inversión es enorme y para elegir el que más se adapta a nuestras necesidades es primordial conocer cómo funcionan.

Estos fondos, por regla general, pueden funcionar de dos maneras bien diferenciadas, una de ella es acumular los dividendos generados en el propio fondo y otra es distribuirlos entre los partícipes.

En los fondos de reparto generalmente la distribución de los dividendos se realiza en función de las acciones que forman parte del fondo. Recordemos que este tipo de inversión se basa en rentas variables o mixtas.

A continuación te hablo de los fondos de distribución y de sus características más comunes.

¿Qué son los fondos de distribución?

Los fondos de distribución, también llamados fondos de reparto, son aquellos que se caracterizan por repartir dividendos de forma periódica entre los partícipes.

Los inversores que invierten en estos fondos reciben los dividendos de manera periódica, ya sea de forma, mensual, trimestral, semestral o anual. El importe de los dividendos dependerá del importe total de los dividendos distribuidos por las empresas que componen la cartera del fondo.

Un fondo de distribución es similar a un depósito en el sentido de que todos los beneficios generados van a la cuenta del inversor, que debe pagar el impuesto correspondiente a Hacienda.

Cabe destacar que la mayoría de los fondos de inversión de renta variable presentan un modelo de distribución, aunque también podemos encontrar fondos de inversión de renta fija que pagan dividendos.

Los fondos de distribución reparten de forma periódica los dividendos obtenidos de las diferentes acciones que integran el propio fondo.

¿Cuáles son sus ventajas?

Liquidez

Una de las principales ventajas de los fondos de distribución, el de la liquidez para sus inversores que pueden compensar posibles pérdidas en el fondo durante el período que mantengan sus participaciones.

En este tipo de fondos el partícipe recibe una renta periódica en efectivo, en función de cuándo se distribuyan los dividendos. No debemos olvidar que tributaremos por dichos dividendos en el IRPF.

¿Cuáles son sus desventajas?

  • La oferta en este tipo de fondos es mucho menos amplia en comparación con los fondos de acumulación, especialmente en España.
  • Al igual que las acciones y los depósitos, los partícipes tienen que pagar impuestos por los dividendos generados.
  • Desaparece el efecto del interés compuesto, es decir, al no acumular los rendimientos obtenidos en el fondo, pierde el efecto "bola de nieve" que hace aumentar nuestra inversión a lo largo del tiempo.

¿Cómo tributan los dividendos en un fondo de distribución?

Desde (€)Hasta (€)Tipo aplicable
0 €6.000 €19%
6.000 €50.000 €21%
50.000 €En adelante23%
Los dividendos e intereses generados por el fondo se integran en las rentas del ahorro como rendimiento del capital mobiliario en el IRPF.

¿Cómo podemos identificar los fondos de distribución o reparto?

  • Puedes consultar la ficha o folleto informativo oficial del fondo de inversión que desees en la web de la gestora, pero en el propio nombre del fondo suele aparecer si es acumulación o distribución.
  • Se puede determinar también de qué clase son solo por la denominación del producto diseñado por las gestoras: en los fondos de acumulación aparece con la nomenclatura “Acc” o letra “A”, mientras que en los de distribución o reparto será la “Dis” o letra “D”.
  • Si tienes cualquier pregunta o duda respecto a los puntos anteriores, puedes acudir a la página web de Morningstar, la forma más sencilla de encontrar información completa sobre todos los tipos de fondos.

Diferencias entre los fondos de acumulación y fondos de distribución

  • En el caso de un fondo de distribución, el crecimiento es lineal, ya que el capital al que se aplica esta rentabilidad es siempre el mismo, y además hay que deducir los impuestos sobre los dividendos ya distribuidos a los partícipes. En cambio, en el caso de un fondo de acumulación, el crecimiento es exponencial, ya que los dividendos se capitalizan en el patrimonio del fondo; cuanto más largo sea el periodo de inversión, mayor será el efecto.

Conclusión

Los fondos de distribución pueden ser un producto de inversión ideal para aquellas personas que quieran recibir ingresos adicionales de forma recurrente, por ejemplo, en caso de jubilación. Los fondos de acumulación funcionan mejor en el largo plazo, aprovechando el efecto del interés compuesto.

También los fondos de reparto son atractivos para inversores de perfil conservador, que necesitan tener la seguridad de recibir poco a poco el capital invertido. En cualquier caso la decisión final va a depender de cada persona y de sus objetivos o necesidades.

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